Un juez peruano denegó, este lunes 21 de junio, el reingreso en prisión de la candidata presidencial Keiko Fujimori, mientras dure el proceso en su contra por varios delitos de corrupción como lo solicitaba la Fiscalía. Sin embargo, le impuso severas restricciones que le impedirán reunirse con sus más estrechos colaboradores.

El magistrado Víctor Zúñiga indicó que ahora Fujimori debe ser cuidadosa en cumplir con las estrictas normas de conducta que le permitieron salir en libertad condicional en 2020 y postular. El fiscal José Domingo Pérez apeló la decisión que se verá en otra instancia judicial.

Fujimori está acusada de lavado de dinero

Keiko Fujimori está acusada de supuesto lavado de millones de dólares recibidos de la constructora brasileña Odebrecht; y de otros peruanos poderosos para sus campañas presidenciales de 2011 y 2016, en las que ella perdió.

Fujimori no acepta su derrota luego que, tras el conteo de todas las actas electorales; el izquierdista Pedro Castillo terminó primero con 50,125% y 44.058 votos de ventaja.

La candidata presidencial, que quedó con 49,875% de la votación, pidió anular 200.000 votos de Castillo, a quien acusa de orquestar un “fraude”.

Simpatizantes han manifestado su desagrado

En las afueras del juzgado, policías antimotines protegían el local y decenas de simpatizantes con tambores apoyaban a Fujimori. Antes de ingresar ella dijo a la prensa “siempre doy la cara”.

La fiscalía afirmaba que Fujimori se comunicó con uno de los testigos del caso de lavado; y por eso debe terminar de cumplir los 11 meses que le restan detrás de las rejas por supuestamente “entorpecer la justicia y por peligro de fuga mientras es investigada”. La candidata ya estuvo tres veces en la cárcel.

Si Fujimori pierde las elecciones, empezará un juicio por lavado cuyos efectos podrían ser devastadores para la candidata; su esposo y su partido político Fuerza Popular.

Piden 30 años de cárcel

El fiscal José Domingo Pérez acusa a Fujimori de ser la jefa de un grupo del crimen organizado; de lavado de activos, de obstrucción de la justicia y de falsa declaración en procedimiento administrativo.

Pérez ha pedido 30 años de cárcel para Fujimori, 22 años para su esposo, el estadounidense nacionalizado peruano Mark Villanella, y otras solicitudes que incluyen a 38 implicados cuya sumatoria detrás de las rejas superan en total más de 800 años.

Si finalmente gana las elecciones su juicio se congelará por cinco años mientras dure su mandato debido a que un presidente no puede tener juicios activos durante su gestión.

El pasado sábado 19 de junio, Keiko Fujimori convocó a miles de seguidores y les dijo que “está en juego nuestro presente y nuestro futuro”. Tenía en la mano una bandera de Perú y añadió en medio de aplausos y vivas “está en juego la democracia y las libertades”.