Mas de 300 comerciantes informales que habían tomado la Plaza de Armas de Sullana fueron retirados por la policía a balazos y lanzando bombas lacrimógenas. Los mismos habían llegado al lugar para exigir una reunión con el alcalde Power Saldaña.

Luego de la medida anunciada por la comuna, los ambulantes se resisten a que se les retire de las vías públicas del centro.

Los vendedores independientes, reclamaban que se les otorgue un lugar apropiado para trabajar.

Según un aviso oficial de la Municipalidad de Sullana, el día de ayer venció el plazo para que se retiren de manera voluntaria los vendedores de la avenida Buenos Aires y la transversal Dos de Mayo. Esto, antes de que el municipio deba tomar represalias.

Desde las 6 a.m, la comuna retiro a más de cien ambulantes que se habían establecido en el exterior del terminal pesquero José Olaya y Mercado Mayorista. Incluso, cuando estos permanecen cerrados debido a que se registraron 124 casos positivos de COVID-19.

La Policía delegó el ingreso de solo cuatro dirigentes a la comuna, pero debido a que multitud enardecida empujó a los agentes, estos tuvieron que lanzar las primera bombas lacrimógenas para así poder hacer retroceder a los manifestantes.

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